Paisajes de mezcal, ruta del legado y distinción de Michoacan se sube a la temporada turística 2026 para presentar una propuesta cultural ligada a la naturaleza y al patrimonio inmaterial contenido en los mezcales, las comunidades y el territorio.
Morelia, Tzitzio y Villa Madero.
Cuando Michoacán todavía no participaba de la Denominación de Origen Mezcal y apenas empezábamos el recorrido de conocimiento y revalorización de los paisajes, los procesos y las comunidades mezcaleras, nos encontramos descubriendo joyas destiladas acompañadas de la gastronomía tradicional; rasgos únicos determinados por los microclimas y paisajes en cada uno de los enclaves, de las diferentes regiones mezcaleras. Después, dedicaré un capítulo completo a las dificultades que tuvimos que sortear y los innumerables obstáculos, desde los más bizarros hasta los más tenebrosos, que logramos superar y que nos encuentran al comienzo de otra aventura.

De la variedad de agaves aprovechados en la producción tradicional de mezcal, de las técnicas de cada maestro destilador y de las especificidades del territorio emergió la necesidad de educar nuestros sentidos, formar referentes para la degustación, generar, socializar y compartir conocimiento sobre el universo mezcalero michoacano. Desde el principio de este trayecto compartido, apostamos por la producción y el consumo responsable de mezcal, y nos dedicamos a desarrollar los aspectos y aristas de esta premisa.

Nos llevó muchísimo trabajo, persistencia, paciencia lograr que Paisajes del Mezcal vea la luz. Ahora, vislumbramos un futuro prometedor al participar de la Política Nacional de Turismo Comunitario, implementada por la Secretaría de Turismo (SECTUR) y UNESCO, que nos reconoce y participa del capítulo Michoacán en la Guía Nacional de Experiencias de Turismo Comunitario.
El centro histórico Morelia, digno representante del Patrimonio Cultural de Michoacán, de México y de la Humanidad, es el escenario de partida para la ruta de distinción y legado de los Paisajes del Mezcal.
La Fuente del Ángel, el jardín de la Soterránea, el Museo de la Casa Natal de Morelos, la iglesia y plaza de San Agustín y la Catedral de Morelia, entre otros monumentos de cantera rosa rodean nuestro hospedaje, el Hotel Concepto M, que invitan al recorrido pedestre de apreciación del espíritu europeo fusionado en la materialidad mesoamericana.

Nuestras anfitrionas, Luz María y Angélica, iniciarán a los visitantes en este recorrido por el universo mezcalero michoacano en la cena maridaje con mezcales y platillos de la gastronomía regional, en la que iniciamos la degustación guiada por los aromas, los sabores, la historia y la cultura del mezcal michoacano. Además, la cata maridaje de bienvenida es amenizada por una extraordinaria sesión de música medieval, el broche de oro del primer día.
Las siguientes jornadas cambiamos la ciudad por el campo michoacano y visitamos dos comunidades mezcaleras. Las vinatas o fábricas de los Paisajes del Mezcal se ubican en enclaves serranos con microclimas distintivos, representan el espacio de reunión de las familias mezcaleras y de los maestros destiladores con estrictos valores de calidad en la producción de mezcal, e involucra directa e indirectamente a todo el entorno social de la comunidad.

La visita a las fábricas de mezcal es un viaje en el tiempo, se manifiestan los estilos de vida rurales en las que persisten prácticas ancestrales de trabajo, innovaciones tecnológicas y manifestaciones científico-culturales, en las que participan la familia y las personas de la comunidad. Las vinatas son espacios de encuentro, aprendizaje e intercambio donde los visitantes conviven y experimentan la cotidianidad en la creación de los espíritus del agave antes de ser atrapados en las botellas.
La Maestra Dora Angélica Obeso Meza es la anfitriona de la vinata Arroyo de las Nueces, en el municipio de Tzitzio. El municipio de Tzitzio pertenece a una de las regiones serranas consideradas “puerta a la Tierra Caliente michoacana”. La región se caracteriza por territorio de relieve escabroso, microclima templado y seco, representado en la Reserva Natural de la Biosfera de la mesa de Tzitzio. La vinata Arroyo de las Nueces es un referente de la tradición mezcalera, en la que Angélica, junto a su esposo el Maestro Mezcalero Don Jaime Guadalupe Pérez Toledo llevan la dirección operativa de la casa productora La Perla de Tzitzio y la marca Mezcal Alto Mando.
Angélica lidera la promoción cultural de Tzitzio al reunir las expresiones más refinadas del patrimonio vivo en la experiencia mezcalera: las cocineras locales que despliegan sus habilidades culinarias para el goce del visitante en la cata maridaje; o como guía en la ceremonia de desentierro de mezcal añejado en vidrio, como un homenaje a los ancestros mezcaleros y su legado de saberes. Los visitantes apreciarán la tradición de la tabla, el toro y la máscara de Copuyo, una puesta escénica y musical sobre las festividades y rituales representadas con máscaras artesanales, bailes, juegos y animación, por parte del Campamento Mascarero Intercultural de la localidad de Copuyo (Tzitzio).

El tercer día de experiencia inicia cuando los visitantes arriban a la comunidad de Santas Marías, en Etúcuaro, municipio de Villa Madero y cuna histórica del mezcal michoacano. La mención a la calidad del mezcal de Etúcuaro, en las cartas del libertador José María Morelos, fue uno de los fundamentos para la inclusión del Estado de Michoacán en la Denominación de Origen Mezcal en el año 2012. Luz María Saavedra Hernández, junto al gremio mezcalero, es una de las referentes en el logro de la protección a 29 municipios michoacanos, marcando un hito para el desarrollo y la autenticidad de la industria mezcalera.

Especializada en la producción de agaves y mezcales desde hace más de 25 años, la ingeniera Luz María Saavedra Hernández y su esposo el Maestro Mezcalero José Villa (QEPD), fundaron la marca de mezcal michoacano Nanakutzi, que alude a la Madre Luna Purépecha, y refiere también a los ciclos biodinámicos lunares aplicados a la producción de vino mezcal en la fábrica de Santas Marías.
La experiencia turística en la vinata de San Miguel Etúcuaro lleva al visitante a recorrer la primer fábrica-escuela y aprender sobre el modelo de producción tradicional destinada a reducir significativamente el impacto ambiental del mezcal y a formar las capacidades de maestros destiladores. La vinata y la familia mezcalera participan activamente de diversos proyectos de investigación académica, artística y cultural en la comunidad, y el visitante apreciará estos rasgos que se manifiestan en el manejo integral de los recursos forestales en las laderas cercanas y el aprovechamiento de los residuos de producción durante el recorrido por las magueyeras. Asimismo, la vinata nuclea a jóvenes artistas que imparten talleres de dibujo a los niños y niñas entre 5 y 12 años habitantes de la comunidad y sus obras son expuestas en la fábrica.

Gracias al reconocimiento de UNESCO y SECTUR, al fomentar propuestas de turismo responsable, se pone en valor una perspectiva integral sobre la cultura y la creatividad en la gestión del patrimonio cultural y natural. Nuestra propuesta de turismo comunitario en Tzitzio y Villa Madero es desarrollada por los mismos portadores del patrimonio y tiende a mejorar las condiciones sociales y económicas de las poblaciones receptoras.
En esta visión, el turismo comunitario moviliza experiencias gestionadas por las propias comunidades locales, comprometidas con la reducción del impacto ambiental y la integración de criterios de civilidad del siglo XXI, como son la inclusión, corresponsabilidad, igualdad, equidad y accesibilidad, entre otros. Los fundamentos de nuestra innovadora propuesta turística dedicada a promover el patrimonio inmaterial y natural de Michoacán y México son el trabajo colaborativo, la lealtad profesional, el compromiso individual y colectivo.
Paisajes del mezcal, ruta de legado y distinción promueve la identidad mezcalera, forjada en el sincretismo mexicano y representado por los maestros destiladores, las familias y las comunidades que son la herencia viva de nuestro pueblo.
